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Obesidad en los gatos

¿Qué es la obesidad en los gatos?

Se considera que un gato tiene sobrepeso cuando pesa entre un 10 y un 20% más que su peso corporal ideal, y se considera obeso cuando el exceso supera en más de un 20% su peso corporal ideal. La obesidad felina es una enfermedad muy común, que afecta hasta al 63% de los gatos en los países desarrollados.

El sobrepeso plantea importantes riesgos para la salud de tu mascota, que pueden incluir un sistema inmunológico debilitado, trastornos endocrinos y metabólicos, enfermedades cardiovasculares y artritis. Los gatos de mediana edad (8-12 años), castrados, que viven solo en interiores o principalmente en interiores tienden a tener un mayor riesgo de obesidad. Las estrategias de dieta y alimentación son importantes para controlar el peso.

Síntomas de obesidad en gatos

Además del aumento de peso visible, los síntomas de la obesidad incluyen:

  • Dificultad para saltar o subir escaleras.
  • El gato pasa más tiempo sentado o acostado y muestra falta de voluntad para levantarse y moverse.
  • Pérdida de una cintura pélvica visible.
  • Incapacidad o dificultad para palpar las costillas o los huesos de la cadera.
  • Observándolo hacia abajo desde arriba, la espalda de tu gato parece plana y/o de perfil tiene una forma rectangular.
  • Pelaje sucio, desordenado y descuidado.
  • El collar cada vez le queda más apretado.
  • Las deposiciones son menos frecuentes y/o hay más expulsión de gases.

Causas de la obesidad en los gatos

Las razones de la obesidad en los gatos se pueden dividir en dos categorías: factores específicos del animal y factores específicos de la dieta.

Factores específicos del animal

  • Edad: los gatos de mediana edad, de 8 a 12 años, tienen más probabilidades de tener sobrepeso que los gatos más jóvenes o los de mayor edad.
  • Estado reproductivo: los gatos castrados, machos y hembras, tienden a tener mayor apetito que los gatos no castrados.
  • Medio ambiente: los gatos de interior, o los gatos con acceso restringido al exterior, suelen tener sobrepeso debido a una mayor inactividad y menos oportunidades de hacer ejercicio para quemar calorías.
  • Condiciones de salud subyacentes: las alergias alimentarias pueden hacer que seleccionar el mejor tipo de alimento para controlar el peso sea más complicado. Las enfermedades de las articulaciones -como la artrosis o la artritis- pueden reducir la movilidad y, por tanto, el uso de energía, aumentando el riesgo de aumento de peso.

Factores específicos de la dieta

  • Tipo de dieta: alimentar básicamente con alimentos secos tiende a promover el aumento de peso en los gatos más que una dieta que consista exclusiva o principalmente en alimentos húmedos.
  • Medición inexacta de los alimentos: es importante seguir exactamente las indicaciones del fabricante y/o de tu veterinario y usar un vaso medidor o una báscula de cocina para calcular la dosi exacta de alimento. Si no lo haces así, aumenta la probabilidad de que sobrealimentes a tu gato.
  • Consumo rápido de la ración: si tu mascota come demasiado rápido, es probable que desarrolle aburrimiento y ansiedad. En este caso es fácil que tu gato te exija más comida y que termines dándole más cantidad de la necesaria para así mantenerlo entretenido y tranquilo.
  • Prácticas de alimentación: darle una o dos comidas abundantes al día puede aumentar el riesgo de obesidad y mendicidad en tu gato, en comparación con utilizar la alimentación de acceso libre o alimentarlo con comidas pequeñas y frecuentes.

Atención! La alimentación de acceso libre (o self-service) no significa que tu animal tenga siempre su bol lleno y que pueda comer toda la cantidad que él quiera. Debes medir o pesar la cantidad recomendada por el fabricante o por tu veterinario y ofrecérsela de tal forma que tu gato vaya haciendo pequeños bocados a lo largo del día.

En gatos que se tiran a devorar todo el contenido del bol de una vez, la alimentación de acceso libre no es una buena opción.

  • Exceso de golosinas: las golosinas tienden a tener más grasas y calorías que la dieta habitual de un gato, por lo que ofrecer demasiadas golosinas a lo largo del día aumenta rápidamente el total de calorías ofrecidas y puede crear una dieta nutricionalmente desequilibrada.

¿Cómo diagnostican los veterinarios la obesidad en los gatos?

Los veterinarios diagnostican la obesidad en los gatos evaluando el peso corporal en combinación con una tabla de puntuación de condición corporal. Todos los gráficos utilizan métodos de evaluación comparables e incluyen instrucciones para mirar y sentir lugares específicos de un gato. La razón por la que el peso corporal por sí solo no puede usarse para diagnosticar la obesidad es porque dos gatos del mismo peso pueden tener cantidades muy diferentes de disposición de grasa sobre su esqueleto.

Los veterinarios diagnostican la obesidad en los gatos evaluando el peso corporal en combinación con una tabla de puntuación de condición corporal. Todos los gráficos utilizan métodos de evaluación comparables e incluyen instrucciones para mirar y sentir lugares específicos de un gato. La razón por la que el peso corporal por sí solo no puede usarse para diagnosticar la obesidad es porque dos gatos del mismo peso pueden tener cantidades muy diferentes de disposición de grasa sobre su esqueleto.

También usará sus manos para palpar las costillas y determinar qué tan bien o qué tan mal se pueden palpar.

Si un gato tiene obesidad severa, será difícil sentir las costillas debajo de una gruesa capa de grasa. La columna y los huesos de la cadera también estarán cubiertos por cojines de grasa y el vientre aparecerá distendido sin que se vea la cintura.

Los veterinarios pueden diagnosticar otras afecciones relacionadas con la obesidad mediante un examen físico o análisis de sangre. Estos hallazgos pueden incluir dolor en las articulaciones al manipular las caderas o rodillas de tu gato; presión arterial alta que muestra una enfermedad cardiovascular subyacente; o niveles altos de glucosa en sangre sospechosos de diabetes.

Tratamiento de la obesidad en gatos

Es importante que proporciones a tu veterinario una descripción precisa del entorno de tu gato y de la comida que se le proporciona, incluidos todos los tipos de comida ofrecida, cantidades y horarios de alimentación, para que pueda elaborar un plan de pérdida de peso adecuado.

Según la salud de tu gato, tu veterinario primero calculará un objetivo apropiado de calorías administradas por día para promover la pérdida de peso y luego juntos estableceréis varias estrategias para abordar la condición de obesidad de tu gato:

  • Alimentos con restricción de calorías: la mayoría de las veces se recomendará un alimento con control de calorías para promover la pérdida de peso y mantener a la vez la masa muscular magra. Generalmente se recomiendan dietas bajas en carbohidratos y grasas con alto contenido de proteínas y fibra insoluble para promover la sensación de saciedad.
  • Dieta seca versus enlatada: puede ser necesario cambiar de una dieta seca a una enlatada para lograr mejor los objetivos nutricionales. Recuerda que nunca debes dejar alimentos húmedos a temperatura ambiente durante más de 2 a 4 horas para evitar el crecimiento bacteriano. Además, es importante lavar bien estos platos con agua tibia y jabón entre comidas.
  • Dietas veterinarias de prescripción: las dietas veterinarias de prescripción de “control metabólico” pueden ayudar aún más a promover la pérdida de peso porque estas dietas tienen como objetivo inducir la cetosis, donde el cuerpo quema grasa para obtener energía en lugar de la glucosa de los carbohidratos.

Atención! Si vas a cambiar el tipo de alimento de tu gato, es importante realizar una transición lenta a la nueva dieta durante 7 a 10 días para evitar molestias gastrointestinales. Pide a tu veterinario que te explique cómo debes hacer la transición al nuevo alimento.

Una vez que se selecciona una dieta, tu veterinario determinará la cantidad de alimento que debes proporcionar diariamente a tu mascota en función del objetivo calórico para perder peso. Es importante que midas con precisión la cantidad de comida que le ofreces por día para alcanzar ese objetivo calórico y mantenerte constante durante todo el programa de adelgazamiento. Pesar los alimentos en una báscula de cocina es el medio de medición más preciso. Usar un vaso medidor de volumen específico es la segunda mejor manera de garantizar una medida precisa.

Es posible que también desees discutir estrategias de alimentación con tu veterinario para ayudar a que el plan sea exitoso. Los puntos de conversación pueden incluir:

  • Selección del bol: utiliza en un bol apropiado al tamaño de tu gato para que parezca lleno o casi lleno cuando le pongas su comida. Considera los comederos tipo rompecabezas o anti-ansiedad para aquellos gatos a los que se les debe animar a reducir la velocidad al comer.
  • Alimentación programada versus alimentación de acceso libre: habla con tu veterinario sobre qué estrategia de alimentación podría funcionar mejor para el estilo de vida de tu gato.
  • Cuando se trata de golosinas, conversa con tu veterinario sobre la importancia de las golosinas en la relación con tu gato. Si tu momento favorito del día es ofrecerle a tu gato un refrigerio antes de acostarse, es importante para vuestro vínculo mantener esa tradición. Tu veterinario puede trabajar contigo para seleccionar golosinas que sean bajas en grasa y altas en fibra e incorporar las golosinas por día al objetivo de calorías totales.

Habla con tu veterinario para asegurarte de que comprende la situación de vida particular de tu gato y para que también pueda abordar el plan de pérdida de peso desde el punto de vista del entorno en el que vive. Dependiendo de la situación de vida de tu gato y de su salud subyacente, tú y tu veterinario podéis idear un plan para que tu gato se mueva más. Algunos ejemplos pueden incluir:

  • Incorporación de comederos tipo rompecabezas para promover una mayor actividad durante las tomas.
  • Si tu gato vive sólo en interiores y tiene movimientos limitados, pero por lo demás es ágil y saludable, puedes alimentarlo con varias comidas pequeñas a lo largo del día en una superficie elevada para animarlo a saltar.

Control y prevención de la obesidad en gatos

La prevención de la obesidad es clave. Comprender los factores de riesgo y trabajar con tu veterinario para controlarlos puede ayudar a evitar el exceso de peso desde las primeras etapas de la vida de tu gato. Una vez que tu gato haya aumentado de peso y se considere obeso, controlar el peso será un objetivo de por vida.

Una vez iniciado un plan de pérdida de peso, es importante controlar continuamente el progreso de tu gato. Es recomendable que consigas una báscula de cocina fiable y que te familiarices con las tablas de condición corporal que utiliza tu veterinario. Puedes utilizar estas herramientas en casa para controlar el progreso de tu gato.

Debido a que el control del peso es un camino largo, es importante tener paciencia durante todo el programa. Lograr la pérdida de peso de tu gato puede ser un proceso que dura toda la vida y con pocos resultados inmediatos. Los dueños de mascotas con más paciencia tienden a tener objetivos más realistas para la pérdida de peso de su gato a lo largo de su vida, en lugar de esperar resultados inmediatos y abandonar el plan de pérdida de peso cuando no se observan los resultados.

Además, será necesario revisar el plan de pérdida de peso de tu gato varias veces a lo largo de su vida según la edad, el éxito de la pérdida de peso y si se desarrolla alguna otra afección subyacente, por lo que el seguimiento con tu veterinario es esencial para tener éxito.

Preguntas frecuentes sobre la obesidad en los gatos

¿Cómo consigo que mi gato de interior pierda peso?

El objetivo de la pérdida de peso en gatos es reducir las calorías y aumentar la energía utilizada. Trabaja con tu veterinario para asegurarte de que tu gato sigue la dieta adecuada y recibe la cantidad correcta de calorías por día para que pueda perder peso. Trata de hacer que tu gato se mueva en casa jugando con él y colócale su bol sobre una superficie elevada para que tenga que saltar para comer. Reduce cualquier posible factor estresante. En hogares con varios gatos o niños pequeños deberías asegurar a tu gato un lugar tranquilo para retirarse cuando sea necesario. Considera ofrecerle una o todas las comidas en ese lugar ‘de seguridad’ separado.

¿En qué momento un gato tiene sobrepeso?

Los gatos tienen sobrepeso cuando pesan entre un 10 y un 20 % más que su peso corporal esperado, cuando la condición corporal se considera ideal. Un gato se considera obeso cuando su peso corporal es más de un 20% superior al peso corporal esperado.

¿La obesidad acorta la vida de un gato?

Sí, la obesidad es una enfermedad que conduce al desarrollo de muchas otras enfermedades que pueden acortar la vida de un gato, como la diabetes, ciertos tipos de cáncer, enfermedades metabólicas y enfermedades respiratorias y cardíacas.

Artículo publicado en pet MD – Amanda Ardente, veterinaria.